Estrategias para implementar clases de inglés en empresas

Inglés para empresas

¿Y si una sola iniciativa pudiera aumentar tus ventas internacionales, mejorar la productividad y reducir la rotación de talento? No hablamos de una nueva tecnología, sino de una estrategia clave: la formación corporativa en inglés. Convertir esa inversión en un resultado tangible es más directo de lo que parece.

Imagina a tu mejor comercial presentando una demo a un cliente en EE.UU. sin dudar, o a tu equipo de proyectos ahorrando horas al no tener que retraducir documentación técnica. Estudios de Education First incluso muestran una fuerte correlación entre el dominio del inglés de un país y su prosperidad económica, reflejando su impacto a nivel de negocio.

Resumen

La formación corporativa en inglés impulsa ventas, productividad y retención cuando se diseña en función de las necesidades reales de cada rol. El enfoque combina Business English con Inglés para Fines Específicos, eligiendo la modalidad adecuada (presencial, online o mixta) según la estructura de la empresa. Para seleccionar proveedor, prioriza personalización, experiencia empresarial, medición del progreso, flexibilidad y clases de prueba. Mide el ROI con indicadores operativos antes/después y traduce las mejoras en el impacto de negocio, implementando un piloto con tres pasos: diagnosticar, evaluar y medir.

Dominar este idioma se traduce directamente en métricas clave para tu empresa. Los principales beneficios del bilingüismo en el trabajo se agrupan en tres áreas de impacto:

  • Expansión de mercado y ventas: Cierra tratos con clientes internacionales con mayor confianza.
  • Mejora de la productividad: Reduce errores y fricción en equipos multiculturales.
  • Aumento de la retención del talento: Ofrece una de las prestaciones más valoradas por los profesionales.

Para que el idioma se convierta en un motor de crecimiento, el primer paso es entender las necesidades reales de tu equipo.

Antes de contratar: cómo diagnosticar las necesidades reales de inglés de tu equipo

El error más común al ofrecer clases de inglés es contratar un curso genérico para todos. El inglés que un representante de ventas necesita para negociar un contrato no es el mismo que un desarrollador utiliza para entender documentación técnica. Asumir que un solo programa sirve para todos es la forma más rápida de que tu inversión no genere los resultados esperados.

La clave del éxito está en personalizar. El Inglés de Negocios (Business English) sienta las bases para tareas universales como escribir correos o participar en reuniones. Sin embargo, para un impacto real, a menudo se necesita Inglés para Fines Específicos (ESP), que enfoca la formación en un sector. Aquí se trabaja la capacitación de inglés para atención al cliente, con frases para resolver incidencias o el vocabulario legal que necesita tu equipo financiero.

Antes de elegir un proveedor, haz un mapa de las funciones clave de tu equipo y las tareas que deben dominar en inglés. Un buen socio formativo te ayudará a realizar este diagnóstico para asegurar que cada euro invertido se traduzca en una mejora medible.

Un icono simple que muestra tres caminos divergiendo de un punto, etiquetados "Ventas", "Soporte Técnico" y "General", para ilustrar visualmente la necesidad de formación personalizada

¿Formación presencial vs. online? Elige la modalidad ideal para tu empresa

Una vez definidas las necesidades de tu equipo, la siguiente decisión es el formato. La elección entre formación presencial vs. online de inglés corporativo depende de la cultura, distribución y logística de tu empresa. Pensar en esto desde el principio evita elegir una opción que nadie pueda aprovechar.

Los modernos cursos de inglés de negocios online ya no son solo vídeos pasivos; combinan clases en vivo con actividades interactivas, lo que los hace ideales como cursos con horarios flexibles para trabajadores . El formato mixto o blended learning busca equilibrar ambas ventajas.

Aquí tienes una guía rápida para decidir según la estructura de tu equipo:

  • Presencial: Mejor para fomentar el ‘team building’ y la práctica conversacional intensiva en un solo lugar.
  • Online: Mejor para equipos distribuidos geográficamente, con horarios variables y que necesitan acceso a más variedad de profesores.
  • Mixto (Blended): Mejor para combinar la flexibilidad online con sesiones presenciales puntuales para reforzar la práctica.

Elegir la modalidad correcta asegura que la formación se integre sin fricciones en la rutina laboral.

Más allá del precio: 5 preguntas clave para elegir al mejor proveedor de inglés

Comparar proveedores solo por el coste es un error común que a la larga sale caro. Un curso barato que no da resultados es la inversión más costosa. En lugar de un simple proveedor, busca un socio estratégico que entienda tus metas de negocio y se comprometa con ellas.

Para diferenciar a los buenos de los mejores proveedores de inglés para negocios, usa estas preguntas como un filtro en tu evaluación:

  • ¿Cómo personalizan el material para nuestro sector y objetivos específicos?
  • ¿Qué experiencia tienen sus formadores en el mundo empresarial, más allá de la enseñanza?
  • ¿Cómo miden y reportan el progreso de los empleados (más allá de «asistió a clase»)?
  • ¿Qué flexibilidad ofrecen si nuestras necesidades o equipo cambian a mitad del programa?
  • ¿Podemos hacer una clase de prueba con el formador real que tendríamos asignado?

Las respuestas te mostrarán si un programa de idiomas para corporativos está diseñado como una inversión con retorno o simplemente como un gasto. Un socio de calidad no solo imparte clases, sino que te entrega datos concretos para demostrar el valor de la formación.

¿Cómo medir el ROI de la formación en inglés? Una guía simple sin fórmulas complejas

Medir el retorno de inversión (ROI) de la formación en idiomas no requiere fórmulas complejas. Se trata de medir la eficiencia, el tiempo y la confianza que gana tu equipo.

Antes de empezar el programa, elige una métrica operativa que quieras mejorar. Por ejemplo, mide el tiempo que tarda tu equipo de soporte en resolver un ticket con un cliente internacional o cuenta el número de emails que necesitan corrección. Ese número inicial es tu punto de partida.

Una vez finalizada la formación, mide exactamente lo mismo. La diferencia entre el «antes» y el «después» es tu ROI tangible. Verás que no solo se trata de mejorar el nivel de inglés del equipo en teoría; se traduce en menos horas perdidas y una comunicación más fluida.

Al presentar los resultados a la dirección, transforma esa métrica en un beneficio de negocio. En lugar de decir «el equipo mejoró su gramática», di «hemos reducido en un 40 % el tiempo dedicado a resolver malentendidos con clientes». Este impacto claro justifica la inversión, que puede facilitarse con ayudas como las subvenciones para formación de idiomas en empresas.

Un simple gráfico de dos barras lado a lado. La primera barra, "Antes", es alta y tiene la etiqueta "Tiempo perdido en malentendidos". La segunda barra, "Después", es notablemente más baja, mostrando una mejora visual

Tu plan de acción: implementa un programa de inglés que genere resultados

Con un mapa claro, puedes empezar de forma inteligente y controlada, sin necesidad de grandes presupuestos iniciales. Tu camino para lanzar un exitoso programa de idiomas para corporativos se resume en tres pasos:

  1. Diagnóstica: Habla con tus equipos y define 1-2 problemas clave que el inglés resolvería.
  2. Evalúa: Contacta a 2-3 proveedores de clases de inglés para empresas y solicita un programa piloto.
  3. Mide: Define una métrica de «antes» y lanza el piloto para demostrar el valor tangible.

Un piloto exitoso es tu mejor herramienta para conseguir apoyo. El primer paso no es firmar un contrato, es más simple: habla hoy con un líder de equipo y pregúntale cuál es su mayor reto de comunicación. La respuesta te dará el punto de partida perfecto.

Anna Damian

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